De Nora Lis Cavuoto. Especialista en Desarrollo Local. Miembro RED DETE www.dete-alc.org

 

El desarrollo local es un enfoque amplio del desarrollo cuyos flujos parten esencialmente desde los actores locales para integrarse con procesos mayores. Consiste en una mirada integral de los aspectos del desarrollo, no solo económica sino cultural, social, política, etc.

El concepto de lo local comprende los aspectos culturales propios de  un grupo de actores, de allí la importancia de la dimensión identitaria de una región o territorio para realizar su proceso de desarrollo. Hablamos de aquellos elementos que lo diferencian de otros lugares, lo hacen único e irrepetible, similar pero jamás idéntico. La identidad comprende tanto elementos materiales (los recursos materiales y estructurales) como elementos abstractos del territorio (las relaciones, la gente, sus capacidades).

Tan es así la importancia del aspecto cultural que se lo relaciona con efectos en la economía. El éxito de la actividad económica, depende también de factores culturales tales como el espíritu de trabajo, la capacidad de ahorro, la honestidad, la tenacidad y la tolerancia, así como de las normas e instituciones que regulan las relaciones entre las personas y las organizaciones del territorio. Hay una relación directa entre el capital social de un territorio y su nivel y ritmo de desarrollo. Donde se encuentran relaciones de confianza, donde se deponen antes las diferencias, es el espacio donde se produce antes también el desarrollo. Elementos que nos llevan al punto central de todo desarrollo, el hombre, que es el eje de todo proceso de transformación social y también económica. Si no fuera por las capacidades creativas diferentes de los grupos sociales no se podría explicar que haya territorios con recursos abundantes y bajo desarrollo y también la situación inversa. La clave del desarrollo está en la gente y su cultura.

El concepto anterior que pone el centro en el ser humano nos conduce al tema de las ventajas competitivas de los territorios, los que ya no podemos decir que están solamente en la dotación de factores que la beneficia o perjudica sino que hay algo más que puede explicar su ventaja y esto reside en las cualidades positivas dinámicas que el territorio posee. El mero hecho de poseer recursos físicos (montañas, ríos, bosques, monumentos, esculturas, construcciones singulares) o de ofrecer mejores costos no es suficiente para lograr un desarrollo del territorio y su gente. (continuará)

“A las buenas iniciativas y procesos de desarrollo local es necesario articularlas para que produzcan desarrollo local sostenible”

Fuente: http://www.samana-lasterrenas.com/LT7/