Ismael Toloza Bravo

Partamos de la base que existen suficientes elementos de juicio como para sostener que si la ONEMI y sus OREMIs hubiese sido y fueran un organismo completamente descentralizado, con potestad para tomar decisiones autónomas a nivel regional, muchas oficinas regionales hubiesen reaccionado más eficientemente evitando muertes, que el pasivo rol de esperar instrucciones desde Santiago que las asiste hoy, frente a una catástrofe de proporciones como lo fue el 27F. Aquí existe un claro ejemplo como una descentralización efectiva del “poder” hacia los territorios subnacionales posibilita una mayor eficiencia e impacto de las políticas públicas, producto que el proceso de toma de decisiones es menos burocrático y por tanto en menor tiempo, y dotado de mayor pertinencia y especificidad local y territorial.

 

Del mismo modo, el Gobierno tenía entre sus manos una enorme oportunidad de asumir la tarea de reconstrucción desde parámetros distintos a lo que hemos observado; incorporando elementos que hubiesen posibilitado un proceso de reconstrucción más inclusivo y con pertinencia territorial. La instalación de delegados presidenciales plenipotenciarios como única señal de preocupación no basta, si no se le otorgan a las instituciones territoriales las potestades para ser ellas quienes asuman el principal rol en este complejo proceso post terremoto, es decir, son precisamente los municipios, el Gobierno Regional y los ciudadanos (individuales o agrupados), microempresarios locales, líderes territoriales, quienes a través de la creación de instancias de participación y coordinación pertinentes deberían haber asumido el desafío.

 

En este contexto, claro que la asesoría técnica y el acompañamiento profesional es una condición importante para que el proceso se lleve de buena manera, pero sólo atribuirle legitimidad a la opinión profesional y técnica sectorial sin inclusión social sería, aleja de la especificidad y pertinencia territorial las soluciones planteadas, legitimando un modelo centralista y sectorialista de ver la tragedia y su abordaje posterior.

 

Un modelo de respuesta seria, también requería de una arquitectura presupuestaria y administrativa especial, que trascienda la actual oferta y mecanismo de ejecución a través de instrumentos, planes y programas sectoriales, sino que reclamaba diseñar un proceso de ejecución de recursos, simplificado, trasparente y eficiente en conjunto con la Contraloría General de la República, que permitiese hacerse cargo de la urgencia e impacto de las inversiones y gastos. Es indudable que un modelo de esta naturaleza requiere de la máxima confianza en las estructuras locales y territoriales dotándolas de recursos, atribuciones y modelos de rendición flexible que posibiliten respuestas urgentes y con especificidad local y territorial, generando instancias de control ciudadano de las inversiones y gastos.

 

Los procesos de reconstrucción post 27F no son distintos a los desafío de generar desarrollo en un espacio territorial, requieren de igual forma, la generación de una visión conjunta y ciudadana de lo que se pretende construir o conquistar, requiere de la articulación de actores y la generación de redes territoriales, necesita instancias de articulación público-privada-académica, requiere de un plan integral de reconstrucción más allá del fierro y cemento, por tanto, la aplicación de modelos descentralizados de gestión con enfoque territorial hubiesen servido de buena manera para abordar un proceso cuyos cuestionamientos, más allá de la visión gubernamental exitista, posee lecturas más complejas que provienen de los afectados directos, los alcaldes y los dirigentes de base.

Ismael Toloza Bravo: Doctor en Economía, Universidad Nacional Autónoma de México, Magister en Economía y Gestión Regional, Ingeniero. Investigador del Instituto de Desarrollo Local y Regional IDER de la Universidad de la Frontera, Coordinador del Programa de Desarrollo Territorial. Coordinador para Chile de la Red de Desarrollo Territorial de América Latina y el Caribe, Red DETE.

Fuente: http://tenred.cl/2013/03/reconstruccion-descentralizacion-y-territorio/