Parte III

De Nora Lis Cavuoto. Especialista en Desarrollo Local. Miembro RED DETE www.dete-alc.org

Algunos amigos del Desarrollo: Desarrollo endógeno, local y territorial (continuación)

 

El desarrollo endógeno. Este amigo del desarrollo conoce su lugar de nacimiento, la Italia de los años setenta. Algunos estudiosos italianos (Bagnasco (1977), Becattini (2000), Brusco (1980), Garofoli (1995), Fuá (1983)) investigaron cuáles eran los elementos responsables del éxito de ciertas economías locales, en determinadas regiones. Encontraron que el talento empresarial, un arreglo productivo flexible de lo que luego se llamó los “distritos italianos” y la existencia de agentes catalizadores de potencialidades endógenas, daba un resultado único. Así  se conoció al “sviluppo endogeno” como el causante de la emergencia de la Emilia Romagna y otras pocas regiones italianas. Garofoli (1995), define al desarrollo endógeno como “la capacidad para transformar el sistema socio – económico; la habilidad para reaccionar a los desafíos externos; la promoción de aprendizaje social; y la habilidad para introducir formas específicas de regulación social a nivel local que favorecen el desarrollo de las características anteriores. Desarrollo endógeno es, en otras palabras, la habilidad para innovar a nivel local”.

 

El desarrollo endógeno es la capacidad de innovación a nivel local. Utilización, implementación y valorización de los recursos locales. Capacidad de internalizar y asimilar o metabolizar las innovaciones organizativas. Capacidad de reacción a la adversidad externa así como a la oportunidad exógena.

Parte IV

El desarrollo local. El amigo local del desarrollo es entre otras cualidades el más famoso, pero no por eso el más claro o autoexplicativo. Lo local se ha asociado en muchos casos con el recorte político administrativo de los territorios. Lo local como sinónimo de municipal o cantonal. En honor a la verdad esto puede o no coincidir, el recorte es una de las características pero no la más importante. Lo local es por su contenido y no por su límite contenedor.

La noción de local es opuesta a global, y por ello lo local se define y hace referencia siempre a espacios mayores, no necesariamente muy lejanos. Lo local cobra sentido y se define e identifica cuando se lo mira desde afuera, y se lo relaciona con ese entorno mayor. Así puede ser local un espacio dentro de una ciudad y serlo porque fuera existe una ciudad, una provincia, un país y un mundo con el que interactúa. O bien “desde afuera y desde arriba”. Según se construyan las relaciones políticas y de poder, desde arriba es un sentido del análisis y la determinación de lo local.

Se utilizó por mucho tiempo la contraposición de local a global y luego se acuñó para esta intersección el término “glocal” para aludir a esa relación biunívoca de lo local con lo mayor, con lo global, cualquiera fuera su dimensión.

El desarrollo local fue en Europa la respuesta reactiva frente a la onda de políticas de ajuste supra nacional, a la prevalencia de bloques homogeneizantes, a la no diferenciación macroeconómica que dejaba sin identidad a las reacciones locales, las más endógenas. Fue también la reacción al anonimato e indiferenciación de la globalización. En los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), para el año 1995, la cuestión local se consideró central como respuesta a los problemas de desempleo y de desórdenes económicos causados por la decadencia industrial y las deslocalizaciones.

Para Arocena (1997; 91) el desarrollo local se define en la dialéctica global/local: “El desarrollo local no es pensable si no se inscribe en la racionalidad globalizante de los mercados, pero tampoco es viable si no se plantea sus raíces en las diferencias identitarias que lo harán un proceso habitado por el ser humano”.

Por último no se puede dejar afuera de las citas a Borja y Castells (1997),  quienes sostuvieron que lo global y lo local son complementarios, creadores conjuntos de sinergia social y económica. Dicen respecto de las nuevas ciudades “Lo global localiza, de forma socialmente segmentada y espacialmente segregada, mediante los desplazamientos humanos provocados por la destrucción de viejas formas productivas y la creación de nuevos centros de actividad. La diferenciación territorial de los dos procesos, el de creación y el de destrucción, se incrementa el desarrollo desigual entre regiones y entre países, e introduce una diversidad creciente en la estructura social urbana”.

(continuará)

Notas:

  1. Bagnasco, A. (1977),  Tre Italie. La problematica territoriale dello sviluppo italiano, Bologna, il Mulino.

  2. Becattini, G. (2000).  Il distretto industriale. Un nuovo modo di interpretare il cambiamento economico, Torino, Rosenberg & Sellier.
  3. Brusco, S. (1980). Il “modello Emilia”: disintegrazione produttiva e integrazione sociale, «Problemi della transizione», n. 5 [ora in:  Piccole imprese e distretti industriali. Una raccolta di saggi, Torino, Rosenberg & Sellier].
  4. Garofoli, Gioacchino (1995). “Desarrollo económico, organización de la producción y territorio”, en A. Vázquez-Barquero y G. Garofoli (eds.) Desarrollo económico local en Europa, Colegio de Economistas de Madrid, España.
  5. Fuà, G. (1983). «L’industrializzazione del Nord Est e nel Centro», in G. Fuà e C. Zacchia, a cura di, Industrializzazione senza fratture, Bologna, il Mulino.

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