De 1962 a 2012, medio siglo de dedicación absoluta a explorar qué es el territorio, como espacio de cristalización de procesos sociales, crecimiento y desarrollo, como lugar de vida, como lugar de producción, como lugar de innovación, como lugar de identidad, como lugar cultural, como lugar democrático, como lugar de equidad, como lugar de fracasos y triunfos, de derrotas y victorias, de amores y de odios, tiempo, oportunidad, causa, motivo u ocasión para hacer o no hacer una cosa, como espacio de deseo más intenso que la sexualidad, según Juan Bosch, ex Presidente de República Dominicana,(Diccionario UNESCO de Ciencias Sociales, Madrid, 1976), también como lugar sepulcral y ceremonial. Se dejan huellas en el territorio en tanto caminamos metafóricamente sobre él y se dibujan nuevos trazos en el mapa cognitivo cuando formalizamos y sistematizamos nuestras ideas acerca del mismo territorio, si bien, de acuerdo con Gregory Bateson, “El nombre no es la cosa nombrada ni el mapa es el territorio” (Espíritu y naturaleza, Amorrortu, 2002, Buenos Aires); M. Huellebecq, por otro lado, escribió: “El mapa es más interesante que el territorio” (El mapa y el territorio, Anagrama, 2011:72, Barcelona). ¿Qué es más importante y desafiante? ¿La realidad o la construcción mental de la realidad?
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http://www.tenred.cl/documentos/LIBRO%202012.pdf